
La Resistencia francesa era un escenario demasiado bueno como para no aprovecharlo tarde o temprano: ha sido la gente de Pandemic la que ha cogido el testigo y, poco antes de irse al garete, han hecho The Saboteur, un juego que nos pone en la piel de un irlandés que, principalmente movido por la venganza y las mujeres (y una extraña mezcla de ambas cosas), se ve de pronto en medio de la infatigable lucha entre los franceses que se niegan a aceptar que Hitler sea su lÃder y los alemanes que, esvástica en brazo, aterrorizan al paÃs y a media Europa a base de culatazo en la boca, bayonetazo en los riñones y suela de bota en la nuca, entre otras lindezas.
Aunque no suelo considerar ni necesario ni directamente interesante revisar la trayectoria de los desarrolladores a estas alturas, en esta ocasión es significativo saber que Pandemic Studios, antes de su triste fallecimiento, lanzaron un juego llamado Mercenaries 2: World in Flames1. En este juego se nos ponÃa en la piel de un mercenario que, en medio de una apocalÃptica Venezuela, busca la venganza mientras colabora con otras personas con las que comparte un enemigo común. Efectivamente: cambiando Venezuela por ParÃs, a un trÃo de mercenarios sin escrúpulos por un irlandés llamado Sean y al lÃder infame de un paÃs hiperbólicamente bananero por los nazis, Mercenaries 2 y The Saboteur son el mismo juego2.
Pero mientras Mercenaries 2 se quedaba más o menos donde apuntaba, esto es, divertido y desenfadado pero no mucho más, The Saboteur no se limita a hacer un mata-mata con nazis y con explosiones por aquà y por allá: The Saboteur intenta llegar más alto, imitando a algunos de los más grandes y buscando cierto deleite estético muy sorprendente viniendo de quien viene; no por nada estamos hablando de la misma gente que nos permitió cargarnos media Venezuela controlando a un tipo con perilla y cresta. AsÃ, The Saboteur está basado en la historia de William Grover-Williams, un piloto de Grand Prix que acabó siendo agente secreto en Francia, luchando contra los nazis; en el juego, nosotros controlamos a Sean, piloto (también) irlandés bien conocido en la escena automovilÃstica parisina que ve cómo su mejor amigo es asesinado por el ejército nazi y, usando como centro de operaciones un cabaret de ParÃs, planea vengarse usando, como buen irlandés, sus puños y su deslenguado vocabulario.

Es una buena señal ver que The Saboteur triunfa donde Mercenaries 2 fracasaba miserablemente. En el segundo, la historia era tan accesoria que directamente podrÃa no haberla tenido y el resultado habrÃa sido el mismo, pero en el que nos ocupa hoy el desarrollo de la trama es interesante, está bastante bien llevado y es, de hecho, un motivo para seguir jugando: como es lógico, aquà no se podÃa reducir todo a reventar cosas, y Pandemic se han esforzado por dar al jugador un motivo para seguir jugando más allá del poner bombas y hacer el pandiloco al volante.
Empecemos por el principio, que se suele decir. Al principio de la partida, ParÃs es una ciudad gris, atemorizada por la ocupación nazi, los habitantes viven con miedo y sus calles son hostiles, peligrosas, llenas de vigilancia; a medida que vayamos trabajando en la sombra con la Resistencia francesa, los puntos del mapa donde la gente haya recuperado la esperanza se teñirán de color. AquÃ, el uso de blanco y negro y color es muy, muy inteligente, y realmente hay que quitarse el sombrero ante Pandemic: aunque apenas hay diferencias muy evidentes entre las zonas esperanzadas y las que siguen bajo el yugo férreo del Tercer Reich, la sensación al recorrerlas es de agobio y hostilidad en las segundas y todo lo contrario en las primeras. Apenas moteadas por el rojo de las banderas, los brazales y demás parafernalia nazi, las zonas oprimidas resultan, a nivel jugable, más duras: hay más potencia enemiga en caso de alarma, los ciudadanos no nos encubren cuando nos metemos en lÃos, etc. Sin embargo, en las zonas coloreadas la reacción de los parisinos es distinta: celebran nuestra presencia, hay menos opresión nazi… todo muy sutil, quizá, pero si por algo triunfa The Saboteur es por esa sensación constante de que todo está sutilmente colocado en el sitio correcto.

Un apunte sobre la ambientación: si bien visualmente el juego acumula aciertos (a pesar de algunos defectillos gráficos, como el popping o alguna que otra caÃda del frame rate que no afecta, por otro lado, al juego en sÃ, sino más bien a las cinemáticas), el oÃdo no es tan mimado cuando jugamos a The Saboteur. Conviven con las soflamas nacionalsocialistas que salen de los altavoces propagandÃsticos repartidos por la ciudad, en un alemán histriónico y desquiciado y hitleriano, los diálogos de los personajes, todos en inglés: el protagonista, un irlandés que lleva viviendo en Francia mucho tiempo, se comunica en inglés con franceses, alemanes y españoles, y todos ellos le responden en un ridÃculo inglés con acentos impostados y salpicados de palabras de sus idiomas nativos (ja, claro que sÃ, oui, merde), y esto más vale que lo aceptemos rápidamente como a) cosas de los americanos, que son muy asà para ciertas cosas3 o b) falta de guita para contratar a actores de voz internacionales, porque de lo contrario la ambientación, que tan bien iba hasta ahora, sufre una patada en la entrepierna bien grande. Musicalmente tampoco es especialmente acertado, por ser las canciones de la radio más bien aleatorias y sin chicha y por tener la música en general un papel poco más que nulo.
- Además de esto, Pandemic se ganó un sitio en mi corazón gracias a Star Wars: Battlefront y su secuela, dos juegos que me dieron tantÃsimas horas de diversión que aún hoy las recuerdo con mucho cariño. Como curiosidad, el primer Battlefront me mantuvo pegado al mando unas 40 horas, y eso que sólo jugué tres dÃas en casa de un amigo. Eso sÃ, jugamos mucho. [↩]
- Incluso a nivel técnico y de feeling a la hora de jugar, estamos ante dos juegos prácticamente iguales; las diferencias, veremos, están en algo mucho más sutil que si los coches se conducen igual o si los saltos son igual de ortopédicos. [↩]
- La pelÃcula de Tarantino Inglorious Basterds, por poner un ejemplo de lo contrario, tiene entre sus logros mayores la convivencia de idiomas, totalmente de cajón si se pretende ambientar correctamente una pelÃcula ambientada en la Francia ocupada: no todo el mundo sabÃa inglés en esa época. [↩]




Hay 11 comentarios
neorubio 3/12/2009 a las 15:41
#1
Buen análisis chico. Lo esperaba con ganas pero últimamente sólo leÃa cosas negativas de él. Gracias a ti le daremos una oportunidad ;)
Salu2
darkcosmo 3/12/2009 a las 16:48
#2
Juego muy a tener en cuenta. No se que haria sin vuestros analisis, me parecen los mas correctos de la blogosfera :D
Alkie 3/12/2009 a las 17:21
#3
Se oyo muy interesante le daré una calada en cuanto pueda
Ocelote 3/12/2009 a las 19:48
#4
Buen analisis, chico ha dado en el clavo con lo de que la estetica es lo mejor llevado del juego.
angeljedi 3/12/2009 a las 22:22
#5
tengo ganas de algun juego que me sorprenda, no se si sera este recuerdo en la epoca de super nes como disfrutaba descubriendo juegos poco conocidos, me da la sensacion que ahora hay mucha diferencia entre los muy buenos y el resto, no hay juegos de nivel medio apenas de los que son poco conocidos y si muy entretenidos
Pep SÃ nchez 3/12/2009 a las 22:29
#6
A mà el principio me pareció flojillo, pero le daré otra oportunidad cuando tenga tiempo.
El análisis, chapeau.
lydon5 4/12/2009 a las 11:19
#7
No dice claramente que el juego no esta en castellano ni va a salir, y que NO HAY SUBTITULOS EN CASTELLANO: o sabes ingles o de la historia ni flores (en 360 hablo). Eso no es ambientacion, han pasado de el español limpiamente.
O sea, que por mi que se lo coman con patatas.
Pep SÃ nchez 4/12/2009 a las 11:24
#8
@lydon5
Sà lo dice, sÃ: “Sorpresa de última hora: en inglés, tanto voces como subtÃtulos.”
Sev 4/12/2009 a las 11:58
#9
@Pep SÃ nchez
¿Un juego que viene en completo inglés en el año 2009, se lleva la misma nota que Assassin’s Creed II, que viene en 5 idiomas (y en mi opinión es el juego del año, con permiso de Uncharted 2)?
Interesante.
crespo 4/12/2009 a las 15:40
#10
Muy buen análisis.
Hay un pequeño fallo con las notas a pie de página de la 2ª parte, enlazan a las de la anterior página.
lydon5 4/12/2009 a las 17:47
#11
Pues que quieres que te diga pep, poner que el juego es en completo ingles en una nota a pie de pagina que teoricamente hace referencia a las diferencias con mercenaries no me parece decirlo claramente. Incluso cuando sabia lo que buscaba me ha costado dar con el comentario.
A estas alturas, que ese edite un juego en riguroso ingles y sin siquiera subtitulos no es de recibo y deberia ponerse con LETRAS DE MOLDE. SerÃa curioso ver si en la caja hay manera de encontrar esta circunstancia o hay que buscarlo con lupa.