Hace tiempo, mucho, mucho tiempo, un genio (fallecido a día de hoy) llamado Gumpey Yokoi, diseñó la NES, la Gameboy y como todavía le sobraba tiempo, creó Metroid, Super Mario Land y… este juego. Al contrario que sus hermanos, no fue tan popular, y quedó tan sólo en la memoria de unos pocos que disfrutaron de un juego que estaba a bastantes años luz de otros de la NES en cuestión de profundidad (¡y dificultad!). De ahí que sea una de las antiguas franquicias más solicitadas para una resurrección nintenderil: en un catálogo como el de la Wii tan escaso de juegos con profundidad y “chicha” como este, un Kid Icarus sería una bendición. Pero no aparece por ningún lado, y la saga sigue relegada a un mero cameo en el Smash Bross. Sin embargo, hay gente para la cual esa situación no le satisface.
De ahí que hace un tiempo, os presentamos el proyecto Kid Icarus Erico, y hoy, por fin, podéis probar la demo con vuestras propias manos. Para que veáis por qué hay tanta y tanta brasa sobre un juego que lleva ya muchos años olvidado y que tampoco logró ser un grandísimo superventas y para que comprobéis, de primera mano, que si hay japos locos, también hay españoles locos capaces de programar ellos solitos un juego a pelo.
Sí, este juego ha sido programado íntegramente por David Senabre (aunque hayamos echado un cable otros), colaborador de la web aunque no escriba mucho por eso de que está ocupado haciendo estas cosas, para que nosotros escribamos sobre ellas :-p. De ahí que el juego sí, no tiene gráficos espectaculares y seguramente, todavía le queden bugs por depurar y más betatesting, pero sigue siendo un videojuego… de autor, vamos, al que le han puesto unas ganas y un cariño tremendo por todo lo que fue la vieja escuela. Tres niveles, una fortaleza, secretos, habilidades especiales, items en forma de corazoncillos, enemigos que saltan y una ambientación, historia, y música deliberadamente supernes-era.
Disfrutadlo y sobre todo decirnos qué os gusta, qué no, por qué, y qué debemos solucionar, que algunos viven para esto. Que Gumpey os bendiga a todos.
Vuelven los cielos azules.